Un reptil muy típico del monte bajo mediterráneo
La lagartija colilarga vive en zonas abiertas, soleadas y con vegetación baja o dispersa. En el entorno del Mar Menor y de San Pedro del Pinatar encuentra espacios favorables en pinares claros, bordes de matorral y áreas secas con abundante sol.
Pequeña, rápida y muy útil
Se alimenta sobre todo de insectos y otros invertebrados pequeños, por lo que ayuda a mantener el equilibrio natural del ecosistema. Su presencia recuerda que incluso los animales aparentemente modestos cumplen papeles muy importantes.
El lado más ágil del verde
Entre los tesoros verdes, la lagartija representa muy bien la vida pequeña y rápida de la vegetación mediterránea: no los grandes árboles, sino el movimiento constante que ocurre a ras de suelo entre ramas, piedras y sol.









